Que indefensa me siento cuando me tiendes tu mano,
se que quiero cogerla, pero se que me dejaras caer cuando mas confiada este en tus brazos.
ya lo has echo tantas veces...
intento convencerme a mi misma que todo fue un cruel y dulce sueño, una nublosa visión de la crueldad, la felicidad y el amor...
todo efímero...
e irreal.
Después te miro, y veo esa mirada, esa sonrisa picara, que sigue siendo la misma de tiempo atrás,
la mirada de mi sueño, que me lleva a creerte de nuevo.
Soy débil, cual muñeca de porcelana, rota, llena de pegamento para recomponerla, frágil...
y tuya...

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